Artículos

Molestias a los alimoches norteños

Resultados de un estudio en la provincia de Vizcaya

Por Iñigo Zuberogoitia

Miércoles 22 de octubre de 2014
El principal problema de conservación al que se enfrentan los alimoches que crían en Vizcaya es el incremento de las molestias generadas por algunas actividades humanas en las inmediaciones del nido. Además de las labores forestales tradicionales, han entrado en escena varios deportes al aire libre cuya práctica tiende a coincidir con la fase más delicada del desarrollo de los pollos.

Libros Recomendados :
EL ALIMOCHE COMUN EN ESPAÑA Y PORTUGAL
NUEVOS ANIMALES DE COMPAÑÍA

¡ Visita nuestra Tienda !


Cuando se habla de la situación del alimoche (Neophron percnopterus) en España es fácil que aparezcan expresiones como “declive”, “muladares”, “enfermedades infecciosas”, “veneno” o “dormideros”. Sin embargo, pocas de ellas son aplicables al norte peninsular. Hasta la fecha, la mayoría de los trabajos dedicados a la especie se han referido al valle del Ebro, con recientes aportaciones de Castellón, Andalucía y las islas Canarias, donde se conoce a esta carroñera con el nombre de “guirre”. Dichos estudios han puesto de manifiesto que muchas de las poblaciones de alimoche que nidifican en España se encuentran en serio declive. El uso ilegal de venenos resulta ser una de las causas más importantes de mortalidad adulta, aunque empiezan a emerger otros factores de riesgo como los parques eólicos, las enfermedades víricas o la concentración de antibióticos y sustancias patógenas en las carroñas de los muladares. Del mismo modo, la encefalopatía espongiforme bovina, más conocida como “mal de las vacas locas”, ha tenido como consecuencia sanitaria el cierre de los muladares, lo cual acarreará sin duda consecuencias directas e indirectas aún por cuantificar sobre las poblaciones de alimoche.

Con estas premisas, iniciamos en el año 2000 un estudio sobre la ecología, la biología y la etología del alimoche en la provincia de Vizcaya. Nueve años después, las conclusiones diseñan un escenario que guarda pocas similitudes con el descrito para las poblaciones mediterráneas. Así, en el área de estudio, las poblaciones de alimoches gozan de una cierta estabilidad, ya que comenzamos el trabajo con 19 parejas y ese mismo número se ha mantenido hasta el año 2008. En el transcurso han desaparecido tres territorios, pero han surgido otros tres nuevos donde sus ocupantes crían con éxito. Además, una pareja apareció fugazmente durante dos años y luego desapareció. Finalmente, otra pareja apareció el año pasado pero todavía no ha logrado criar. En estos nueve años solamente hemos detectado un episodio de envenenamiento, concretamente una hembra adulta en el Parque Natural del Gorbeia. Este ejemplar fue trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Vizcaya y liberado con éxito a juzgar por los datos recogidos en años posteriores. Por lo demás, no hay constancia de que haya muerto ningún individuo adulto en Vizcaya durante estos nueve años.