Opinión

Parques eólicos: ¿qué pasa con las aves que no son rapaces?

Aerogeneradores y olivos en la provincia de Málaga. El impacto de los parques eólicos en las aves no rapaces dista mucho de estar bien evaluado (foto: J. Duarte).

Informe

Miércoles 22 de octubre de 2014
Por la escasa información disponible, incluida la derivada del seguimiento in situ del impacto de los parques eólicos, pareciera que solo mueren rapaces entre las aspas de los aerogeneradores. ¿Pero qué pasa con aves más pequeñas y menos mediáticas? ¿No caen o es que no se detectan?
Jesús Duarte y Miguel A. Farfán


El estudio de la incidencia de los parques eólicos sobre la fauna se centra mayoritariamente en aves rapaces. Basta revisar lo publicado en los últimos años para comprobarlo. Sin embargo, los planes de vigilancia de estas instalaciones suelen hacer referencia al seguimiento de la avifauna en general, sin excluir las especies no rapaces.

Este matiz es importante por razones obvias. El número de especies de aves no rapaces es mayor que el de rapaces y entre ellas no faltan veleras de mediano o gran tamaño que pueden verse igual de afectadas por las aspas de las turbinas, ni tampoco las catalogadas como amenazadas. Pensemos, por ejemplo, en la afección que pudieran suponer parques eólicos cercanos a zona de interés para aves esteparias.

Para los paseriformes y otras especies de pequeño tamaño, los pocos estudios existentes al respecto ponen de manifiesto que la comunidad de estas aves no se ve significativamente afectada por las turbinas. De hecho, siguen usando las áreas con molinos de la misma manera en que lo hacían antes de su instalación, por lo que cabe esperar que exista mortalidad por colisiones para estas especies. Pero detectarla no es fácil. Veamos por qué.

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