Opinión

¿Sabemos detectar bien el veneno en España?

Antonio Ruiz García e Irene Zorrilla, dos de los autores, realizan pruebas forenses al cadáver de un carnívoro envenenado (foto: CAD / Junta de Andalucía).

Informe

Viernes 30 de octubre de 2015
Cada año en España las administraciones retiran del medio natural miles de cadáveres de especies silvestres y domésticas con síntomas más o menos claros de haber muerto por envenenamiento. Pero solo una pequeña fracción arrojará un resultado positivo por los laboratorios oficiales. ¿Estamos fallando en algo?

Por Irene Zorrilla y otros autores


Cuando, por ejemplo, un milano negro ingiere un cebo envenenado con los compuestos habituales, pronto convulsionará, probablemente vomitará y segundos después morirá. Lo más normal es que nunca tengamos conocimiento del suceso, porque no suele haber testigos y además ocurre en lugares remotos. Pero aún en el caso de tener conocimiento de ello, pueden haber pasado días o semanas hasta que el cadáver es finalmente recogido.

Es infrecuente encontrar cadáveres frescos, que son los ideales por contener la mejor información útil para averiguar quién ha perpetrado el delito. Cuando los agentes accedan al lugar, lo único que encontrarán serán restos muy deteriorados de un cadáver, carroñeado por zorros, córvidos o jabalís y degradado por los insectos y el sol. En muchas ocasiones tan solo habrá un cúmulo de piel y huesos irreconocibles. Los agentes de turno introducirán las muestras en una bolsa de plástico para el laboratorio a la espera de los resultados de la analítica oficial, pero con el convencimiento íntimo de que una vez más el veneno ha dejado su macabra huella.

Autores: La mayoría de los autores se dedica profesionalmente desde hace mucho tiempo a la lucha contra el veneno dentro de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía. Irene Zorrilla (izorrilla@agenciamedioambienteyagua.es ) y Joaquín García Moyano son responsable y técnico, respectivamente, del Centro de Análisis y Diagnóstico (CAD) de la Fauna Silvestre en Andalucía, con sede en Málaga. Antonio Ruiz García y Antonio Valero se dedican desde hace más de quince años a la investigación de los delitos cometidos por los envenenadores en el marco de la Estrategia Andaluza de Lucha contra el Veneno. Ngaio Richards, forense de fauna silvestre y experta en unidades caninas especializadas en conservación, ha trabajado en numerosos casos de envenenamientos en Andalucía y África.


Este contenido es un resumen / anticipo de una información cuyo texto completo se publica en la revista Quercus, tanto en su versión impresa como digital.