Opinión

¿Adiós a los últimos sapos de espuelas de la costa malagueña?

Sapo de espuelas semienterrado en la arena (foto: David Romero).

Tribuna

Miércoles 30 de diciembre de 2015

Los planes urbanísticos que gravitan sobre unos terrenos de la Costa del Sol pueden conllevar la desaparición del sapo de espuelas de la costa malagueña. Un grupo de especialistas solicita que se actúe para preservar esta población antes de que sea demasiado tarde.

Por David Romero, Marcos Gambero y Raimundo Real



El sapo de espuelas es una especie de anfibio de tamaño mediano que presenta, en la base de sus miembros posteriores, una espuela que usa para enterrarse. Habita sustratos blandos o arenosos de distinta naturaleza próximos a puntos de agua, generalmente de poca profundidad y de temporalidad variable. Su actividad es principalmente nocturna y permanece enterrado durante las horas de sol.

El sapo de espuelas está incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas con la categoría “De interés especial”, además de en el Anexo IV (protección estricta) de la Directiva de Hábitat. En el Atlas y Libro Rojo de Anfibios y Reptiles, de 2004, las poblaciones de sapo de espuelas en la provincia de Málaga aparecían extendidas por toda la costa occidental de forma continua, desde el municipio de Benahavís hasta la desembocadura del Guadalhorce, en Málaga capital. Sin embargo, distintas prospecciones realizadas entre 2010 y 2015 han confirmado que la especie tan solo ha sido encontrada en una zona del término municipal de Málaga, ya muy cerca de Torremolinos. Se trata de la finca de La Cizaña, cuya población se conoce desde principios de los años ochenta y se considera como uno de los puntos de reproducción actuales más importante para la especie en la provincia de Málaga.

Este contenido es un resumen / anticipo de una información cuyo texto completo se publica en la revista Quercus, tanto en su versión impresa como digital.


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