Artículos

Parques eólicos: una amenaza emergente para el guirre

Cadáver del guirre 2XJ junto al parque eólico Cañada del Río. Fue la primera víctima registrada en este tipo de infraestructuras energéticas (foto: Agentes de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura).

Un doble desafío, para la conservación y para la política energética

Viernes 29 de julio de 2022

Tanto la población de guirres o alimoches canarios como la potencia eólica instalada en Fuerteventura y Lanzarote han seguido curvas ascendentes en los últimos años. Un desarrollo en paralelo que augura conflictos entre los aerogeneradores y una subespecie endémica del archipiélago.



Por Miguel Ángel Cabrera y Julio Roldán

El constante incremento de efectivos en la población de guirre o alimoche canario (Neophron percnopterus majorensis) durante los últimos años, ha derivado en un aumento muy significativo de la superficie que ocupa en las islas orientales del archipiélago (véase artículo anterior). Este incremento de la población, unido al mayor número de instalaciones eólicas proyectadas o en funcionamiento, nos conducen indudablemente a un escenario donde el riesgo de colisión y los accidentes con aerogeneradores podría convertirse en una de las principales causas de muerte no natural para este buitre canario, como ya se ha señalado en otras poblaciones de alimoche. Los efectos demográficos negativos derivados de un aumento de los casos de mortalidad no natural deberían ser tenidos muy en cuenta, ya que la estrategia vital de la especie es incapaz de soportar tasas de mortalidad elevadas, especialmente si afecta a la fracción adulta de la población, lo que compromete su conservación y viabilidad a largo plazo. La Comunidad Autónoma de Canarias no ha sido ajena al desarrollo creciente de las energías renovables en las últimas décadas, algo lógico si tenemos en cuenta sus condiciones excepcionales para la eólica y la fotovoltaica.

AUTORES
Miguel Ángel Cabrera Pérez es licenciado en Biología por la Universidad de La Laguna y técnico del Servicio de Biodiversidad de la Dirección General de Lucha contra el Cambio Climático y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias. Actualmente coordina el Proyecto LIFE Egyptian Vulture y la Red Canaria de Vigilancia Sanitaria de Fauna Silvestre.
Julio Roldán González, coautor del artículo anterior, trabaja en la isla de Fuerteventura como técnico en el seguimiento de la población de guirres.


Noticias relacionadas