Texto: Ecologistas en Acción de Andalucía
La Junta de Andalucía aprobó el pasado 30 de diciembre la orden de acreditación y métodos de control de predadores cinegéticos. La nueva disposición fija requisitos, habilitación profesional y procedimientos de captura con métodos homologados, eufemismo que viene a legalizar de nuevo a los alimañeros para eliminar a los depredadores de nuestros ecosistemas. Desde Ecologistas en Acción de Andalucía consideramos que es la peor noticia que podría esperarse para la conservación de la biodiversidad y para una caza responsable y sostenible en Andalucía.
El texto aprobado, redactado e impulsado por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, con la oposición de los sectores ecologistas y conservacionistas, entidades científicas y expertos de reconocido prestigio, autoriza la captura de algunas especies de depredadores con lazos y trampas, prácticas afortunadamente eliminadas de los campos de Andalucía hace décadas y que provocaron un enorme daño a su biodiversidad.
Zorro cazado con lazo y expuesto como trofeo en el Parque Natural Sierra de Grazalema (Cádiz). Foto: Ecologistas en Acción.
Esta medida sólo viene a cumplir una promesa del Partido Popular al sector cinegético, en particular a la Federación Andaluza de Caza, sin que se respete ninguno de los principales elementos de una disposición legal de este tipo en relación a la normativa autonómica, estatal y comunitaria. Con esta norma, la Junta de Andalucía se posiciona con lo peor del sector cinegético andaluz, aquel que sólo quiere especies que se puedan cazar en el campo, eliminando todas las demás.
Nefasto regreso al pasado
Recordemos que el artículo 9 de la ley andaluza 8/2003 de la Flora y la Fauna Silvestres estipula que se puede autorizar excepcionalmente la captura de la fauna silvestre siempre que no exista otra solución satisfactoria y no se ponga en peligro la situación de las especies afectadas, lo que se debe demostrar y comprobar por parte de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, algo fundamental y que habitualmente no se realiza. Ahora, se vuelve a criminalizar a especies como zorros y córvidos, sin que exista estudio científico alguno sobre sus poblaciones y los supuestos daños que provocan a unas especies cinegéticas que no son propiedad de los titulares de cotos de caza, sino de toda la sociedad.
Además, en la Directiva de Hábitat de la Unión Europea se indica que se podrían dar esas autorizaciones cuando no existan otras soluciones satisfactorias (insistimos en que no se suelen realizar tales comprobaciones) y que en cualquier caso se debe garantizar que no hay perjuicio para el mantenimiento de un estado de conservación favorable de las poblaciones de la especie de la que se trate en su área de distribución natural. En este sentido, nos reiteramos en nuestra denuncia de que no se ha justificado documentalmente en todo el proceso de la tramitación de la orden anteriormente señalada ni la supuesta superpoblación y daños provocados por estas especies, ni que no exista otra solución satisfactoria para la no demostrada necesidad de controlar sus poblaciones.
En definitiva, volvemos a la situación del “exterminio de alimañas” que existía hasta los años setenta del pasado siglo y que tanto daño produjo a la biodiversidad en nuestro país, en especial al lobo (Canis lupus), al lince ibérico (Lynx pardinus) y al gato montés (Felis silvestris). Por ello, adoptaremos todas las medidas legales a nuestro alcance contra esta norma, tan innecesaria como nefasta.