El grave declive que sufre el salmón atlántico en estado silvestre a nivel global, y en Cantabria en particular, hace necesario que se adopten medidas para evitar su extinción, según denuncia Ecologistas en Acción de Cantabria. Unas medidas que también deberían aplicarse para la anguila europea, igualmente amenazada.
Texto: Ecologistas en Acción de Cantabria
En Cantabria, igual que en el resto de España y también a nivel mundial, el salmón atlántico (Salmo salar) está en declive y amenazado, según señalan entidades como CITES, WWF, UICN, Unión Europea, CSIC y otros organismos. Las causas de esta amenaza son bien conocidas. Algunas son globales, como el cambio climático o la sobrexplotación y otras locales, como son las barreras transversales para aprovechamiento hidráulico, la sedimentación y los bajos caudales, la degradación del hábitat, el deterioro de la dotación genética por cruce con peces de acuicultura o los vertidos contaminantes. Estas amenazas también afectan a la anguila europea (Anguilla anguilla), al borde de la extinción en Cantabria.
Las cifras en esta comunidad autónoma son demoledoras. Hemos pasado de pescar varios miles de salmones por temporada a principios del siglo XX a varios cientos al final de ese siglo y a sólo ocho en la pasada temporada, con lo que las poblaciones se sitúan, según los estudios realizados, por debajo del umbral mínimo para garantizar su supervivencia. Sólo existen cupos de pesca en cuatro ríos de la región: Asón, Pas, Nansa y Deva. En Navarra, el salmón lleva tres años en veda y Galicia la ha declarado este año. En el caso de la angula, la veda se ha declarado en el País Vasco para la próxima temporada.
Se deben tomar medidas de forma urgente
Para intentar revertir este desastre, hemos remitido a la Dirección General de Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria varias propuestas en mayo, septiembre y diciembre de 2025. También nos hemos dirigido a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, en marzo de 2025, para permeabilizar barreras. Nuestra demanda se basa en cinco pilares de actuación que deben tomarse de forma coordinada, simultánea y de forma urgente:
- Inclusión del salmón y de la anguila en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Cantabria, en la categoría de “En peligro de extinción”, así como establecer su veda total, hasta que a través de informes científicos se constate su recuperación.
- Aceleración del proceso ya iniciado de eliminación de presas y azudes sin uso, permeabilizando los que estén en funcionamiento. Es inaceptable que en el río Saja alrededor del 78% de su cauce esté cerrado a la migración de salmones y anguilas, al igual que ocurre en los cursos altos de nuestros ríos, que siguen bloqueados por barreras que impiden las migraciones de estas especies.
- Eliminación de vertidos contaminantes. Desde 2017 venimos denunciando al Seprona alrededor de sesenta puntos de vertido, sobre todo en el río Saja. Pero focos críticos en Caranceja y Puente San Miguel (ambos en el municipio de Reocín), así como en el bajo Asón, persisten impunemente desde hace ocho años.
- Implantación de planes anuales de repoblación de salmones y anguilas, con presupuestos e infraestructuras asignados y continuidad durante los años necesarios, donde el Centro Ictiológico de Arredondo sea el eje vertebrador.
- Erradicación de la pesca furtiva, sobre todo de angulas, por los agentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Seprona.
Presa de Torres, sobre el río Saja, en Torrelavega (Cantabria). Foto: Ecologistas en Acción.
Ante esta situación agónica, las recientes declaraciones de la consejera de Medio Rural, María Jesús Susinos, son incongruentes con la situación real, pues se necesita actuar ya sobre las causas del problema, con decisión y efectividad. Reducir el cupo de pesca del salmón de setenta ejemplares en la pasada temporada, cuando se pescaron ocho, la mayor parte junto a las presas que no pueden remontar, a 38 en la próxima temporada o retrasar un mes el inicio de esta, no es gestión, es maquillaje que nada resuelve.
¿Alguien se imagina conceder cupos de caza para el urogallo, basados en la “tradición”? El salmón y la anguila merecen el mismo respeto institucional. Es hora de que la administración regional asuma sus competencias, con la responsabilidad que la grave situación requiere, conservando y protegiendo nuestro patrimonio natural. De lo contrario, se convertirá en colaborador necesario para alcanzar la anunciada extinción de ambas especies.