Descubierta en el año 1993, la rana pirenaica es uno de los anfibios de montaña más singulares y amenazados de España. Un proyecto impulsado por el Gobierno de Aragón y el Acuario de Zaragoza ha logrado en los últimos años importantes avances en su crianza en cautividad y ya ha permitido incluso reforzar las poblaciones naturales de la especie.
Texto: Carlos Vicente, Javier González, Manuel Alcántara, Irene Melero y Beatriz López
El descubrimiento de la rana pirenaica en 1993 fue un verdadero hito para la biodiversidad española y la aragonesa en particular. Hasta ese momento era conocida como rana patilarga, pero estudios posteriores morfométricos y ecológicos con ejemplares recolectados en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Huesca) permitieron describirla como una nueva especie y asignarle el nombre científico de Rana pyrenaica. Actualmente es un endemismo del sistema pirenaico aragonés y navarro, con un área de distribución de no más de 2.400 kilómetros cuadrados.
En 2019 el Gobierno de Aragón empezó a trabajar con el Acuario de Zaragoza para estudiar la reproducción de la rana pirenaica, así como la dieta y el manejo de los renacuajos, sus tasas de crecimiento y los requerimientos físicos y químicos del agua donde viven. Se trataba de un primer paso para llevar a cabo un proyecto ex situ, desde el estado de huevo hasta la obtención de ejemplares perfectamente metamorfoseados, para reintroducirlos en el medio natural. El éxito alcanzado en un periodo muy corto de tiempo ha permitido que este proyecto de conservación sea mucho más ambicioso, hasta el punto de haber liberado en 2019, 2021, 2022, 2024 y 2025 ranas pirenaicas nacidas y crecidas en el Acuario de Zaragoza. En 2024 se inauguró en este centro un laboratorio de cría de anfibios subvencionado por el Gobierno de Aragón con el fin de ampliar y mejorar el proyecto con la rana pirenaica.
AUTORES:
Carlos Vicente Buitrago, biólogo, es conservador del Acuario de Zaragoza.
Javier González Sanz, zoólogo, participa en la coordinación de un máster en gestión de zoos y acuarios.
Manuel Alcántara de la Fuente, doctor en Biología, es jefe del Servicio de Biodiversidad del Departamento de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón.
Irene Melero Ignoto, bióloga, trabaja en el Acuario de Zaragoza, donde es responsable del área de reptiles y jefa del equipo de acuaristas.
Beatriz López Cubero, graduada en Ciencias Ambientales, forma parte del equipo del Acuario de Zaragoza, donde trabaja como acuarista y participa en proyectos vinculados a la conservación de especies amenazadas.
Dirección de contacto:
Carlos Vicente
cvicente@acuariozaragoza.es