La pérdida de refugios naturales en las ciudades dificulta la supervivencia de muchas especies en esos entornos. Para hacer frente a esta situación, el proyecto Gijón Eco-resiliente ha apostado por una solución sencilla y eficaz: instalar cajas nido y refugios artificiales para aves, murciélagos y pequeños mamíferos en zonas verdes urbanas.
Texto: Benito Fuertes, Miguel de Gabriel y Susana Suárez
Las ciudades crecen a gran velocidad. Cada vez más personas viven en entornos urbanos donde consumen enormes cantidades de recursos y transforman profundamente el territorio, provocando una pérdida global de biodiversidad y de funcionamiento ecológico.
En este escenario, los planes de renaturalización urbana, progresivamente integrados en las agendas públicas, permiten mejorar las condiciones ambientales, t anto para la vida silvestre como para las personas. No se trata únicamente de plantar árboles o de crear nuevos parques, sino de generar oportunidades reales para que la fauna propia del entorno natural vuelva a ocupar las ciudades. De este modo, pueden reactivarse procesos ecológicos clave, como el control natural de insectos, la dispersión de semillas o la polinización, los cuales contribuyen directamente a mejorar la habitabilidad y la resiliencia urbana frente a los retos ambientales actuales.
En esta línea se sitúa el proyecto Gijón Eco-resiliente, coordinado por el Ayuntamiento de Gijón y respaldado por la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) financiado con fondos NextGenerationEU.
AUTORES:
Benito Fuertes es biólogo y anillador experto de aves. Miguel de Gabriel es licenciado en ciencias ambientales y anillador experto de aves. Susana Suárez es bióloga y catedrática de Ecología de la Universidad de Oviedo.
Dirección de contacto:
Benito Fuertes
benito.fuertes@gmail.com