La eliminación de lobos en las zonas de alta montaña de la Cordillera Cantábrica está cambiando la ecología de áreas de gran valor biológico, alerta el Fapas. La ONG asturiana advierte de que muchas de esas poblaciones loberas eliminadas son reemplazadas por perros asilvestrados, lo cual dificulta identificar los daños a la ganadería.
Texto: Fapas
En 2017 iniciamos un trabajo de seguimiento del lobo (Canis lupus) en las montañas cantábricas de Asturias mediante técnicas de fototrampeo. El trabajo se mantiene en la actualidad y ha permitido evaluar la presencia del lobo en territorios montañosos donde habitan otras especies salvajes, especialmente osos pardos (Ursus arctos).
Desde el inicio del proyecto, los sucesivos gobiernos regionales adoptaron una política de control de la población del cánido, basada en el conocimiento de las manadas de lobos que ocupaban el territorio asturiano.
Esta información la obtenían mediante un trabajo de captura, radiomarcaje y seguimiento de los grupos existentes.
Desde 2017 han sido eliminados en Asturias un mínimo de 140 lobos, tanto a causa de los controles de población llevados a cabo de manera oficial, como por otras causas como el furtivismo.