Las sierras de la provincia de Álava albergan pequeñas poblaciones de aves de alta montaña que nidifican a altitudes menores de las habituales en la mayor parte de su área de distribución. Un reciente estudio revela un preocupante retroceso de estas especies, con la desaparición del acentor alpino como reproductor y el repliegue hacia el norte del bisbita alpino, en un contexto de rápido calentamiento climático.
Texto: José Antonio Gainzarain, Gustavo Abascal, Juan Manuel Pérez de Ana y Oier Frías
Varias especies de aves de alta montaña alcanzan en la Península Ibérica el límite suroccidental de su área de distribución, con el grueso de sus efectivos en la Cordillera Cantábrica y los Pirineos.
Entre estos dos grandes macizos montañosos se extienden los Montes Vascos, que, pese a su modesta altitud, albergan poblaciones nidificantes de tres de estas especies: el bisbita alpino (Anthus spinoletta), la chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus) y el acentor alpino (Prunella collaris).
Encuadradas en los Montes Vascos, las montañas de la provincia de Álava se sitúan en el límite entre los mundos atlántico y mediterráneo. Con una altitud máxima de 1.482 metros (monte Gorbeia), las aves especialistas de montaña se enfrentan aquí a condiciones muy alejadas de las de los pisos alpino y subalpino donde encuentran su óptimo ecológico.
Con un clima cada vez más cálido, el estado de conservación de sus poblaciones alavesas puede estar empeorando con rapidez, por lo que resulta importante conocer cuál es su situación actual.
AUTORES:
José Antonio Gainzarain es biólogo y miembro del Instituto Alavés de la Naturaleza. Gustavo Abascal es técnico superior en gestión forestal y del medio natural. Juan Manuel Pérez de Ana es biólogo y agente forestal de la Diputación Foral de Bizkaia. Oier Frías es biólogo e investigador predoctoral en ecología fluvial.
Dirección de contacto:
José Antonio Gainzarain
j.gainzarain@gmail.com