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Una mariposa y dos plantas son testigos de los cambios de usos de suelo en Andalucía

Macho de la mariposa niña del astrágalo sobre un astrágalo florido, su planta nutricia (foto: José Miguel Barea).

ESTUDIO SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DE LA NIÑA DEL ASTRAGALO Y SUS PLANTAS NUTRICIAS

Sábado 30 de abril de 2016

El astrágalo florido y la alquitira son las dos plantas hospedadoras descritas en Andalucía para una pequeña mariposa amenazada, la niña del astrágalo, un endemismo ibérico. A través de estas tres especies, en un exclusivo ejemplo de interacción ecológica, revelaremos algunas de las páginas del libro de la historia reciente de los cambios de usos del suelo escritas en esa región.

Por José Miguel Barea, Mariano Guerrero, Javier Olivares y José María Irurita



La niña del astrágalo (Kretania hesperica) es una de las pocas especies de mariposas diurnas estrictamente endémicas de España (1). Las colonias de este pequeño licénido se distribuyen principalmente en dos grandes núcleos situados, por un lado, en el centro de la península Ibérica y, por otro, en Andalucía, más algunas citas aisladas y no confirmadas en tiempos recientes en las provincias de Ciudad Real y Alicante (2). Las poblaciones del centro peninsular se localizan en las provincias de Cuenca, Guadalajara, Madrid, Teruel y Toledo, mientras que las andaluzas se circunscriben a enclaves localizados de las provincias de Granada y Almería (Cuadro 1).

El primero que citó a la niña del astrágalo fue el naturalista francés Pierre Jules Rambur, a través de las páginas de su inconmensurable obra Faune Entomologique de l’Andalousie (3). Inicialmente fue adscrita al género Lysandra y los ejemplares que sirvieron para esta descripción se colectaron en la sierra de Alfacar, próxima a la ciudad de Granada. Muy probablemente esta población esté ya extinguida.

Este contenido es un resumen / anticipo de una información cuyo texto completo se publica en la revista Quercus, tanto en su versión impresa como digital.


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