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Carta de Barcelona: en defensa de los árboles urbanos

Vista aérea del Parque de El Retiro, en Madrid (foto: Allen.G / Adobe Stock).
Martes 31 de octubre de 2023
En este momento clave de calentamiento global, es más necesario que nunca poner en valor el árbol en la ciudad, más si trata de ejemplares maduros, por todo lo que representan y los beneficios que aportan, entre ellos el de la mejora de nuestra calidad de vida.

Por Asociación Española de Arboricultura

Desde que la Asociación Española de Arboricultura se fundara en 1995 en Barcelona, uno de nuestros primeros trabajos fue el de disponer de un elemento fundamental de protección del arbolado urbano. Por este motivo surge la Declaración del derecho al árbol en la ciudad, llamada también Carta de Barcelona, publicada en nuestro congreso fundacional.

Si bien no tiene carácter normativo, este documento supone una declaración de voluntades del municipio que se adscribe o adhiere, en el sentido de velar por su patrimonio arbóreo.

La Carta de Barcelona es nuestra marca distintiva y en la misma se reconoce que para la ciudad el árbol es un elemento esencial: “El árbol contribuye al enraizamiento de la cultura en el lugar y a la mejora de las condiciones de habitabilidad en el medio urbano, factores ambos, determinantes de la calidad de vida en la ciudad”.

Además de esta declaración general, la Carta de Barcelona recoge una serie de principios básicos, como el de que el desarrollo del árbol urbano debe darse en toda su plenitud, aprovechando cuanto nos ofrece y en toda su potencialidad, si dispone del espacio y las condiciones que requiere. La carta considera que el arbolado de nuestras ciudades es un sistema básico y como tal debe ser valorado, planificado y gestionado.

La Carta de Barcelona refleja el compromiso de los miembros de la Asociación Española de Arboricultura, como ciudadanos y profesionales, de situar al árbol como uno de los primeros recursos patrimoniales de la ciudad, así como de difundir, informar y formar al público en general, a los diversos colectivos profesionales, a los sectores industriales y de servicios y a las escuelas, institutos y universidades sobre la importancia esencial del árbol en la vida de la ciudad.

Atendiendo al espíritu de la Carta de Barcelona, en un momento clave de calentamiento global como en el que nos encontramos, las administraciones deben poner el acento en proteger al árbol urbano de toda situación que impida su desarrollo. Para ello tienen que evaluar correctamente las opciones que salvaguarden su integridad antes de podar o eliminar arbolado maduro, considerando estos ejemplares como un condicionante de las actuaciones y actividades que se proyecten y realicen en su entorno.

Como principio esencial del derecho al árbol en la ciudad, debemos asegurar la continuidad de los árboles maduros, que generan multitud de beneficios. La pérdida de estos árboles no es sustituible por ejemplares jóvenes ya que desaparece todo lo que aportan, tanto para la salud como para todos esos beneficios sociales y culturales de arraigo de los ciudadanos al lugar.

La poda o tala de ejemplares de árboles maduros no puede ser la política de ningún ayuntamiento y menos de un municipio que en su momento haya firmado la Carta de Barcelona.

AUTOR:
Asociación Española de Arboricultura
Correo electrónico: info@aearboricultura.org

Acceso a la Carta de Barcelona:
https://aearboricultura.org/carta-de-barcelona/

Nota de Redacción:
Este artículo aparece publicado en el número 453 de la revista Quercus (noviembre de 2023).

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