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‘Bellotadas’: sembrando bosques para el futuro

Personas voluntarias participantes en una de las “bellotadas” objeto de estudio en el término municipal de Colmenar Viejo entre 2019 y 2021 (foto: Eduardo Ramírez).

Estudio comparativo en la Comunidad de Madrid de las siembras directas de bellota

Miércoles 30 de septiembre de 2026

Las “bellotadas” se han popularizado como una forma de contribuir a la regeneración de los montes. Para comprobar su utilidad, un estudio realizado en la Comunidad de Madrid ha analizado la supervivencia de bellotas de distintas quercíneas y muestra la importancia de la presión del ganado y otros herbívoros, las características del terreno y las técnicas de siembra.



Texto: Agustín Criado

Muchas son las formas de contribuir a la reforestación de nuestros montes. ¿Pero es eficiente regenerar directamente con semilla? La siembra directa, que es el método utilizado en las populares bellotadas, se basa en una estrategia de dispersión similar a la llevada a cabo en la naturaleza por córvidos o roedores, que almacenan semillas que en ocasiones germinan a cierta distancia del árbol madre. No obstante, lo más habitual cuando hablamos de reforestar es pensar en plantar pequeños árboles. Nuestro estudio partió de la necesidad de desentrañar cuál era la eficiencia de la siembra directa. El trabajo se ha centrado en la familia más abundante de nuestro entorno, la de las quercíneas: encina (Quercus ilex), alcornoque (Quercus suber), quejigo (Quercus faginea) y roble melojo (Quercus pyrenaica).

Para empezar, decidimos delimitar tres zonas de estudio, con una superficie total de doce hectáreas, cada una asociada a distintas presiones ganaderas, tipos de suelos y con altitudes que iban de los setecientos a los mil metros. La que hemos definido como zona 1 tiene una superficie de ocho hectáreas, suelo de gneis y una presión ganadera baja. La zona 2 tiene dos hectáreas, suelo de arenas-limos y una presión moderada de ganado. La zona 3, con una superficie también de dos hectáreas, presenta suelo granítico y una alta presión ganadera.

Las siembras o bellotadas se llevaron a cabo un día al año entre 2019 y 2021, durante el otoño, en zona del término municipal de Colmenar Viejo (Madrid), para lo cual se contó con la colaboración de casi medio centenar de personas voluntarias en cada ocasión. Se definieron lugares a priori más apropiados para cada especie. Por ejemplo, las bellotas de encinas fueron sembradas en las zonas más secas y soleadas. Cada participante llevaba una bolsa de doscientas bellotas con una sola especie, que sembraban empleando sobre todo pequeños plantadores cónicos, aunque en el 15-20% de las ocasiones se usó una azada.

AUTOR:
Agustín Criado Pinto es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad Autónoma de Madrid y naturalista de vocación.

Dirección de contacto:
Agustín Criado Pinto
agustin.criado@educa.madrid.org


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