Los incendios forestales cada vez más incontrolables que asolan España año tras año están dañando gravemente a la fauna salvaje que vive en los hábitats afectados por el fuego. Un ejemplo muy revelador lo tenemos en los graves efectos de los megaincendios ocurridos en 2025 y en años anteriores en Castilla y León sobre las poblaciones de tres lagartijas serranas endémicas.
Texto: Javier Morales, Óscar Arribas, Pedro Galán, Miguel Lizana y Diego Lizana
Los macizos montañosos de la Península Ibérica poseen una gran diversidad de especies. Muchas de ellas son escasas, raras, están catalogadas en riesgo de extinción o presentan una tendencia decreciente en su distribución y el tamaño de sus poblaciones. Además, en gran parte son exclusivas de cada región geográfica. Ejemplo de ello es que los trabajos de secuenciación genómica han determinado la presencia de siete endemismos ibéricos de lagartijas serranas (género Iberolacerta), surgidos por fenómenos de especiación preglaciar y posterior aislamiento biogeográfico posglaciar en diversos macizos.
Tres especies de este grupo de lagartijas viven en Pirineos, dos en el Sistema Central y otras dos son propias del Noroeste Ibérico. Excepto la lagartija serrana (Iberolacerta monticola), que habita en un amplio rango de altitudes, todas tienen una distribución muy reducida y están especializadas en zonas de roquedos y canchales mezclados o rodeados de cervunal, brezal y piornal-escobonal de las cumbres. Comparten además hábitats altimontanos y patrones corológicos con otros elementos endémicos de la biodiversidad ibérica, por ejemplo escarabajos cerambícidos y caraboideos y plantas como Geranium dolomiticum o Genista sanabrensis. Actualmente todos los taxones propios de la alta montaña están gravemente amenazados por los efectos que el calentamiento climático antropogénico induce en las cumbres, ya que reduce la superficie de los hábitats en los que se habrían especializado y que explotaban casi con exclusividad. Además, también se están modificando de forma acelerada las condiciones ambientales que les permiten ser competitivos en ambientes extremos gracias a la optimización de sus rasgos vitales y su ecología conductual, reproductiva, trófica y termorregulativa.
AUTORES:
Javier Morales Martín es doctor en ciencias biológicas y miembro del Grupo de Investigación en Biodiversidad, Diversidad Humana y Biología de la Conservación de la Universidad de Salamanca. Trabaja desde hace treinta años con la fauna protegida de las montañas, ríos, lagunas, turberas, lagos y embalses de Castilla y León. Óscar Arribas Amo es doctor en biología y profesor de enseñanza secundaria, especializado en fauna de montaña. Es autor del género Iberolacerta y de cuatro de sus siete especies ibéricas. Pedro Galán Regalado es doctor en ciencias biológicas, profesor honorario de la Universidad de A Coruña, donde también es miembro del Grupo de Investigación en Biología Evolutiva. Miguel Lizana Avia es doctor en ciencias biológicas y catedrático de zoología. Coordina el Grupo de Investigación en Biodiversidad, Diversidad Humana y Biología de la Conservación, adscrito a la Universidad de Salamanca, donde también dirige el Centro de Estudios Ambientales y Dinamización Rural. Diego Lizana Ciudad es graduado en ciencias biológicas por la Universidad de Salamanca y tiene un máster universitario en biología y conservación de la biodiversidad.
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