Texto: Jesús Abad
Almería, Doñana, Niebla en Huelva, l as Cinco Villas en Zaragoza, las Peñas de Riglos en Huesca, Brieva y Revenga en Segovia, la Sierra Norte de Guadalajara y la Vall d’Uixó en Castellón, entre otros territorios, han sufrido este año graves incendios forestales que, junto con los acaecidos en las provincias de Ávila y Toledo y en la Comunidad de Madrid, están dejando un reguero de cifras nunca vistas en cuanto a superficie quemada. La magnitud llega hasta el punto de haberse calcinado sólo en el incendio de Burgohondo (Ávila), que ha afectado a los valles del Alberche y del Tiétar, más de 50.000 hectáreas. Son unas 15.000 más que el anterior récord de mayor incendio de España.
Para hacernos una idea de la entidad de la catástrofe, pensemos que se ha quemado más del 5% de la superficie de una provincia que ya en 2021 se vio gravemente afectada por otro incendio, que destruyó 22.000 hectáreas en la Sierra de la Paramera. Esta situación, como no puede ser de otra manera, ha afectado de manera irreversible a toda la naturaleza presente en los espacios naturales abulenses dañados.
AUTOR:
Jesús Abad Soria es geógrafo por la Universidad Complutense de Madrid y bombero forestal.
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