Texto: Alberto Uría, Bernabé Moya, Vanessa Paredes y Luis Jiménez
Como las cosas que se guisan a fuego lento, la Asociación Corripa nació en una cocina, en mitad de una conversación entre amigos en Robledo, una aldea de tres habitantes perteneciente al municipio de Negueira de Muñiz (Lugo), el menos densamente poblado de toda Galicia, con poco más de doscientos vecinos.
En este paisaje entre montañas rara vez pasa algo desde que la mayoría de la población partió hacia las ciudades en la década de los setenta. Por esta razón, unos cuantos naturalistas decidimos crear una pequeña entidad que no sólo abogase por la conservación de la naturaleza, sino también por la preservación del rural. Queríamos poner en valor a quienes aún hoy siguen viviendo en pequeñas aldeas como la nuestra y cuidando los recursos naturales como el mayor tesoro heredado de sus antepasados.
El nombre de Corripa viene de una pequeña estructura circular de piedra hecha siglos atrás para conservar las castañas.
AUTORES:
Alberto Uría, apicultor y naturalista, es responsable de proyectos en la asociación Corripa y director de las jornadas Ciencia en la Aldea. Bernabé Moya, botánico experto en árboles monumentales, bosques maduros y biodiversidad, es asesor científico de Corripa. Vanessa Paredes compagina su labor de profesora de biología y geología en un instituto del suroccidente asturiano con la presidencia de Corripa. Luis Jiménez Meneses, técnico de Corripa, contribuye a un medio rural vivo y a la conservación de la biodiversidad desde Marugán (Segovia).
Dirección de contacto:
Asociación Corripa
info@asociacioncorripa.org
Web: https://asociacioncorripa.org/