Texto: Ecologistas en Acción Palencia y Asociación de Naturalistas Palentinos
La proliferación de quemas intencionadas de vegetación en arroyos, cunetas y zonas húmedas de la comarca palentina de Tierra de Campos están provocando un grave deterioro ambiental en uno de los territorios más transformados por la actividad agrícola. Estos incendios provocados se están repitiendo con especial virulencia en los terrenos ocupados por la antigua laguna de La Nava.
En un paisaje dominado por monocultivos intensivos, donde la mayor parte de la vegetación natural ha desaparecido, estos enclaves constituyen los últimos refugios de biodiversidad. Actúan como corredores ecológicos fundamentales y albergan numerosas especies de flora y fauna, muchas de ellas dependientes de estos hábitats.
La quema de estas áreas supone la destrucción directa de hábitats, la muerte de especies y la ruptura de la conectividad ecológica. Además, agrava la erosión del suelo, reduce la calidad del agua y disminuye la resiliencia del territorio frente al cambio climático.