www.revistaquercus.es
Grupo de cigüeñas blancas durante la migración en la zona de La Janda, al sur de Cádiz (foto: gailhampshire / Wikicommons).
Ampliar
Grupo de cigüeñas blancas durante la migración en la zona de La Janda, al sur de Cádiz (foto: gailhampshire / Wikicommons).

Nuevo censo: hay menos cigüeñas blancas que hace dos décadas

jueves 12 de febrero de 2026, 15:40h
Actualizado el: 12 de febrero de 2026, 15:45h

Tras un crecimiento continuado de la población de cigüeña blanca, el último censo de SEO/BirdLife ha detectado un declive importante en algunas comunidades autónomas como Extremadura. El cierre de basureros, el cambio de usos en el sector agrícola o la retirada de nidos podrían ser algunas de las causas de este descenso.

Texto: SEO/BirdLife

En la primavera de 2025 SEO/BirdLife realizó un nuevo censo nacional de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) en el marco del octavo censo internacional de esta especie. Gracias a la participación de cientos de voluntarios, grupos locales y asociaciones regionales se pudo cubrir todo el territorio español, lo que implicó revisar miles de pueblos y ciudades para contar nidos. Aunque los resultados del censo han arrojado una cifra muy similar a la obtenida en 2004 –33.217 parejas o nidos frente a 33.500-34.000 en la actualidad– se comprueba un descenso importante con respecto a la estima realizada en el último censo realizado, el de 2014, año en el que se contabilizaron 42.000 parejas.

Desde 2014 SEO/BirdLife no dispone de datos intermedios para conocer en qué momento se ha alcanzado el máximo de la población de cigüeña blanca, pero este censo de 2025 ya advierte de un retroceso de sus efectivos reproductores, por lo que hay que estar atentos a la tendencia en las próximas décadas. Los datos por regiones reflejan resultados desiguales. Por un lado, la población de Castilla y León parece estable, mientras que hay una gran pérdida de nidos en Extremadura –una de las zonas claves para la especie– o Navarra y un crecimiento importante en la población madrileña. La población ibérica, si tenemos en cuenta los datos de Portugal (más de 14.000 parejas), se acercaría a las 50.000 parejas, lo cual representa el principal núcleo para la población occidental de cigüeña blanca en Europa.

Donde hay basureros, aumentan las cigüeñas
Actualmente se está trabajando en el análisis de los factores que podrían causar el cambio de tendencia de la población, pero ya se han identificado los más destacados como son el cierre de basureros, las transformaciones en la actividad agraria y la retirada de nidos.

En algunas regiones como Extremadura, el cierre de basureros, que aportan gran cantidad de comida, ha supuesto la desaparición de colonias enteras, algunas con más de un centenar de nidos. Los puntos de almacenamiento de basura, por lo tanto, funcionan como trampas ecológicas, pues la clausura conlleva una importante reducción o incluso la desaparición de la población de cigüeñas que se genera en torno a estos puntos. Además, la alimentación en estos lugares sigue provocando la muerte de ejemplares por intoxicación y necrosis con cuerdas o gomas. Recientemente se ha comprobado también que las cigüeñas pueden transportar, sin querer, plásticos y gomas desde ciudades hasta humedales, lagunas y marismas.

Evolución del número de parejas de cigüeña blanca en España desde 1948 hasta 2025.

En el actual contexto de disminución y tratamiento de residuos es importante hacer un seguimiento de sus efectos en los próximos años. Un ejemplo claro del vínculo de las cigüeñas con esta fuente alimentación lo muestra la población de la Comunidad de Madrid, que ha registrado un récord histórico de sus efectivos (2.500 parejas) ligado a los tres basureros más importantes, emplazados en Madrid, Colmenar Viejo y Pinto. Sin embargo, en Alcalá de Henares, donde se cerró el vertedero, la población sigue en descenso. En las provincias de Zaragoza y Lleida encontramos también poblaciones de cigüeña blanca que han crecido gracias a la presencia de vertederos.

Los humedales y pastizales son hábitats claves para la cigüeña blanca puesto que allí encontraría gran parte de su alimentación de forma natural. Sin embargo, el mal estado de algunos humedales y la disminución de pastizales, muchas veces sustituidos por plantas fotovoltaicas, son factores que también influyen en la disminución de la especie.

Cambios en la actividad agraria y retirada de nidos
La intensificación agrícola, el descenso de la cabaña ganadera en extensivo y el cambio de regadíos por cultivos intensivos de leñosas implican una disminución de hábitats adecuados para la cigüeña. Estas transformaciones conllevan impactos significativos sobre la fauna y el suelo, generando modificaciones en el paisaje y pérdida de biodiversidad.

En cuanto a la retirada de nidos, aunque no se conocen datos concretos, se sabe que todos los años se procede a su eliminación sobre todo en tendidos eléctricos que entrañan riesgo. En otras ocasiones se eliminan nidos que no son problemáticos e incluso fuera de la época permitida o al inicio de la reproducción, lo cual infringe la normativa. En algunas provincias como Zamora o comunidades autónomas como Navarra, es habitual trasladar los nidos y colonias desde zonas urbanas a sotos y riberas de río y zonas arboladas. El caso de la ciudad de Cáceres es todavía más llamativo. El casco histórico ha perdido prácticamente toda la población de cigüeñas y donde se llegaron a contar hasta 180 nidos, en la actualidad apenas siguen activos uno o dos nidos. En este caso, la población urbana se ha venido abajo por diversos factores como el cierre de vertedero, las obras, el crecimiento urbano y los cambios en el hábitat periurbano.

Cigüeña blanca en vuelo (foto: Carlos Delgado / Wikicommons).

Este descenso de la población de cigüeña blanca también podría deberse a los cambios en el patrón de la distribución de la especie. Aunque pueden afectar otros factores, unas condiciones climáticas más adecuadas en el periodo de reproducción pueden motivar que las poblaciones del norte peninsular sigan creciendo. En anteriores censos, las comunidades autónomas de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco presentaban un número reducido de nidos, mientras que en este censo muestran cifras nunca alcanzadas antes. Este patrón de desplazamiento de la especie hacia el norte es paralelo al que muestra en su área de distribución en Europa, donde se ha producido una expansión hacia el noreste y el este con nuevos lugares de cría en zonas más norteñas como el sur de Escandinavia.

Siguen pasando el invierno en África
La cigüeña blanca sigue invernando en África y su comportamiento migratorio ha sido descrito en la monografía Migración y ecología espacial de la cigüeña blanca en España. Nuestras cigüeñas más jóvenes migran al norte de África y a la sabana subdesértica al sur del Sáhara –Sahel– mientras que las adultas mayoritariamente van a Marruecos y al suroeste peninsular. La población europea que nos llega se queda en España y es la que menos cruza a África. En el Sahel dos factores son importantes para la supervivencia de las cigüeñas: las sequías que padece y las muertes por disparos y caza ilegal.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios