Texto: GER-EA
El Grup d’Estudi i Protecció dels Rapinyaires – Ecologistes en Acció de Vila-real (GER-EA) ha redactado un exhaustivo informe que enciende todas las alarmas sobre el estado de conservación de los lagomorfos –liebres y conejos– en la provincia de Castellón.
Los datos, extraídos de las propias series históricas de capturas de la Conselleria de Medio Ambiente de la Comunidad Valenciana y de censos de campo, revelan una realidad crítica: mientras la administración autonómica focaliza sus esfuerzos en declarar emergencias cinegéticas por daños agrícolas del conejo en zonas litorales, el monte interior sufre un vacío biológico sin precedentes.
La liebre ibérica: colapso inminente
El caso de la liebre ibérica (Lepus granatensis) es el más dramático y evidencia un colapso inminente. La combinación de la presión cinegética ininterrumpida y el impacto de las nuevas cepas de mixomatosis ha provocado una regresión drástica de la especie en todo el territorio autonómico.
El balance de los últimos veinte años deja una cifra de 455.184 liebres muertas bajo autorización en la Comunidad Valenciana. La gravedad del estado poblacional se refleja en el hundimiento vertical de las capturas en la temporada cinegética de 2024-2025, donde apenas se registraron 3.656 liebres en toda la comunidad autónoma, una cifra residual que confirma el vacío biológico en nuestros campos.