Texto: Equipo técnico del proyecto
Los humedales son ecosistemas muy sensibles a las alteraciones, pero también son muy agradecidos y responden rápidamente si la disponibilidad de agua y su calidad son adecuadas. Este es el caso del humedal situado en el valle de Las Hazadillas, en el entorno del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. A partir del análisis y estudio previo de las posibilidades de su recuperación, estando colmatado por el arrastre de terrígenos y por un denso carrizal, se diseñó una cubeta lagunar de 0’87 hectáreas, con una profundidad máxima de ochenta centímetros, ajustada a los límites originales y al sustrato arcilloso impermeable que favorece su presencia.
Comienza la colonización
La excavación del vaso lagunar y la extracción del denso carrizal terminó de realizarse en diciembre de 2024. La inundación máxima se produjo a finales de enero de 2025 y el agua se mantuvo hasta finales de julio de ese año. El traslado de sedimentos procedentes de dos lagunas cercanas del interior del parque natural –Redondilla y Blanca– junto con el régimen de inundación, han permitido el desarrollo de una extensa pradera de carófitos en La Lagunilla que cubrió prácticamente todo el vaso lagunar durante la primavera y comienzos del pasado verano. Entre los carófitos detectados se encuentran Chara imperfecta y Chara vulgaris, características del hábitat de interés comunitario 3140, según la Directiva de Hábitats, junto con algunas especies propias de este tipo de humedales estacionales, como Callitriche brutia y Ranunculus peltatus.
AUTOR:
Equipo técnico del proyecto “Restauración ambiental del valle kárstico de Las Hazadillas”.
Dirección de contacto:
Parque Natural de Las Lagunas de Ruidera
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