Texto: Ángel V. Arredondo e Ignacio Mosqueda
El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, situado entre las provincias de Albacete y Ciudad Real, con sus casi cuatro mil hectáreas de superficie, constituye uno de los enclaves naturales más singulares de Europa. En su superficie se concentran quince lagunas, barreras travertínicas únicas en España y grandes praderas de carófitos subacuáticos, así como ecosistemas terrestres y de ribera aledaños.
Cuando se habla del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, inmediatamente nos vienen a la mente imágenes de paisajes con aguas cristalinas y cascadas y de esos veranos refrescándonos en ellas. Sin embargo, existe también un importante tesoro en este espacio protegido que pasa desapercibido para la mayoría de los visitantes: la fauna salvaje. Son muchas las especies que habitan el parque natural, algunas de ellas con un estado de conservación muy sensible y delicado a nivel autonómico e incluso nacional.
En el grupo de las aves destacamos a los pícidos o pájaros carpinteros, cuya presencia va íntimamente ligada a la existencia de árboles maduros, tanto para su alimentación como para la instalación de los nidos. Como hábitat disponible para estas especies, junto a las lagunas y los humedales del parque natural, encontramos alamedas de Populus alba y Populus nigra, olmedas de Ulmus minor y saucedas (género Salix), además de choperas artificiales de producción maderera y amplias zonas urbanizadas y ajardinadas con presencia de árboles de edad avanzada.
AUTORES:
Ángel V. Arredondo Acero es naturalista y ha trabajado como técnico de campo en numerosos proyectos de gestión y conservación de especies protegidas y sus hábitats.
Ignacio Mosqueda Muguruza es ingeniero técnico forestal y director-conservador del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera desde 2020. Acumula treinta años de experiencia en gestión y conservación de hábitats y especies amenazadas.
Dirección de contacto:
Ignacio Mosqueda
imosqueda@jccm.es