Texto: Miguel Delibes Mateos y otros autores
En 1861 el afamado naturalista británico Charles Darwin se quedó enormemente sorprendido cuando examinó dos conejos que habían llegado a los jardines zoológicos de Londres provenientes de la isla portuguesa de Porto Santo, en el archipiélago de Madeira. En su libro La variación de los animales y las plantas bajo domesticación Darwin aseguraba que esos conejos tenían una apariencia bastante diferente a la de los conejos que él estaba acostumbrado a ver en Gran Bretaña. Decía que eran pequeños, nocturnos y extraordinariamente activos y salvajes, motivo por el cual para muchas personas se parecían más a ratas grandes que a conejos. Además, añadía que rehuían cruzarse con conejos de otras razas en condiciones controladas a pesar de que el super intendente de los jardines zoológicos lo intentó repetidamente.
Tras décadas de investigaciones biológicas, ecológicas y evolutivas, un artículo publicado recientemente en la revista Biological Conservation ha concluido que existen dos especies de conejos en la Península Ibérica y no una como se creía hasta ahora, confirmando los presagios de Darwin de hace más de 150 años. El conejo ibérico (Oryctolagus algirus) se encuentra presente de manera natural en Portugal y en el sur y oeste de España y fue introducido en algunas islas como Porto Santo. El conejo europeo (Oryctolagus cuniculus), por su parte, habita en el este de España y se ha introducido por toda Europa, Oceanía, Sudamérica y numerosas islas oceánicas. Además, es el que dio origen a las múltiples razas de conejos domésticos que existen en la actualidad.
AUTORES:
Miguel Delibes Mateos y Rafael Villafuerte (Instituto de Estudios Sociales Avanzados, del CSIC), Francisca Castro y Patricia H. Vaquerizas (Universidad de Córdoba), Vicente Piorno (Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia) y Carlos Rouco (Universidad de Sevilla). Se ha contado además con la participación de los siguientes colaboradores internacionales: Paulo C. Alves, Miguel Carneiro, Pedro J. Esteves, Julia E. Fa, Nuno Ferrand y Joao Queiros.
Dirección de contacto:
Miguel Delibes Mateos
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