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Interacciones entre interacciones: los parásitos como presa

Dos carracas europeas reposan en una rama que les sirve de posadero (foto: Secundino Muñoz).
Dos carracas europeas reposan en una rama que les sirve de posadero (foto: Secundino Muñoz).

Sorprendente historia sobre carracas, moscas y hormigas

martes 31 de agosto de 2021, 19:51h
La depredación es un importante regulador de las poblaciones animales, incluidos los parásitos. Una investigación reciente en el Desierto de Tabernas (Almería) identifica a las hormigas como moduladoras de la relación entre unas moscas parásitas y su hospedador –la carraca europea– dada la presión depredadora de las primeras sobre las segundas.

Por Ángela Salido, Jesús Veiga, Joaquín L. Reyes-López, José L. Nieves-Aldrey y Francisco Valera

Las interacciones entre seres vivos son una de las principales causas de la biodiversidad existente en el planeta. Hay muchos tipos de ellas –depredación, competencia y mutualismo, por ejemplo– que están participadas por múltiples organismos. Aunque sabemos que cualquier ser vivo interviene en una estructura compleja de interacciones que condiciona tanto su existencia como la de otros organismos, se tiende a estudiar las interacciones de forma simple (1): en la depredación consideramos al depredador y a la presa y en la polinización a la flor y al polinizador, por poner dos casos.

Este enfoque limitado es particularmente notorio en las interacciones entre parásitos y sus hospedadores, probablemente por dificultades inherentes a la íntima asociación de los organismos implicados. Así, cuando estudiamos las causas que pueden explicar la carga parásita de un hospedador, atendemos a factores como el sistema inmune de éste, variables abióticas como la temperatura o la humedad y factores sociales como la densidad de hospedadores. Mientras tanto, tendemos a olvidar que los hospedadores y sus parásitos no viven en un medio cerrado, separados de otros organismos que pueden jugar un papel decisivo (2).

AUTORES
Ángela Salido Delgado es graduada en biología con máster en gestión ambiental y biodiversidad por la Universidad de Córdoba.

Jesús Veiga Nieto es investigador postdoctoral en la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC), en Almería. Estudia la ecología y evolución de las interacciones parásito-hospedador.

Joaquín Luis Reyes-López es profesor titular del Área de Ecología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Córdoba. Sus investigaciones están centradas en la ecología y taxonomía de las hormigas de la Península Ibérica y Marruecos.

José Luis Nieves-Aldrey, investigador científico en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), está especializado en himenópteros gallícolas y parasitoides. También se interesa por las interacciones planta-insecto, las redes tróficas de parasitoides y la conservación de la biodiversidad.

Francisco Valera Hernández es también investigador de la EEZA-CSIC. Estudia las interacciones parásito-hospedador y está interesado en la conservación de la biodiversidad en el marco de las interacciones de los organismos entre sí y con el hombre, sobre todo con la actividad agrícola.

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